JOEPAD: COMO UN PILOTO EN SU NAVÍO

Archive for marzo 2010

IMPREVISTO ENCUENTRO

leave a comment »

De vuelta del trabajo paso por la estación de Sants donde hago trasbordo al metro. Son casi las 11 de la noche. Estoy muy cansado, no quiero llegar a casa, necesito despejarme un poco antes de dormir e ir nuevamente a la oficina y continuar con ese proyecto que me ha tomado tantas horas del día. Así que mejor me voy al centro de la ciudad, entraré en algún bar, pediré algo…

– Una cerveza por favor!
– Gracias!

Salgo del bar y me dirijo hacia una de las mesas del frente; me siento, miro pasar a la gente… al rato saco mi libreta y comienzo a bosquejar algo… De pronto siento una palmada en el hombro.

– JOEPADILLA, macho que bueno verte! –dijo el hombre.
– Coño! –agradable sorpresa para mí– tú por aquí, qué de tiempos, ¿Cómo estás? ¿Vacaciones? – Le dije mientras me levantaba para luego darle un abrazo de viejos amigos.
– Más o menos… tal vez de paso jajaja –me respondió.
– Bueno, siéntate, cuéntame qué tal el trabajo, cómo están tus cosas… espera primero déjame invitarte algo de tomar o ¿Quieres otra cosa?
– Hombre claro! una birra –respondió con el entusiasmo de siempre.

La noche continúo y se hizo cada vez más interesante, 4 birras en medio de conversas que iban sobre el trabajo del diseñador, los procesos creativos, las artes, los amigos, los amores y los desamores, hacia tanto que yo no disfrutaba de una conversa tan completa y más si es con esos amigos que hace años no ves…

– Me vas a disculpar, voy al baño -le dije en medio de la charla.

– Claro macho –respondió después de beber un trago.

Me levante y me fui al baño. Que extraño estos baños -me dije- más pequeño imposible, es cierto que he superado mi claustrofobia; pero esta vez me dejo la puerta entreabierta, el baño de verdad es muy pequeño.

Cuando me estoy lavando las manos, comencé a recordar…
Mierda! Esto no puede ser! Pero si… este Sr. supuestamente murió en un accidente hace ya más de un año… esa era la información que me habían dado varios amigos en común, era imposible lo que estaba viviendo.
En ese momento no supe que hacer, el miedo entro al diminuto baño y tranco la puerta al mismo tiempo que mis ganas de salir se manifestaban, presenciar nuevamente a esta persona era necesario, así que me llene de coraje, abrí la puerta y fui directo a la mesa donde estábamos, pero no había nadie. Mire a todos lados… y nada. Las piernas me comenzaban a temblar.

Me dirigí a la caja…
– Por favor Sr. Se cobra las cervezas.
– Si claro, ¿En que mesa estabas?  –me contesto el Sr. de la barra…
– En aquella de allá.
– Bueno, dime cuantas cervezas tienes.
– No recuerdo, no las tiene anotadas –le respondí.
– No, la verdad es que se me ha pasao.

Lamenté esa manera distraída que tienen algunos bares de por aquí de no llevar un control de los clientes.
– Creo son 8… por casualidad se dio cuenta en qué momento se fue la persona que estaba conmigo?
– Eh? entra y se va mucha gente en este bar tio! la verdad es que no –respondió mientras hacia las cuentas.

Después de pagar la cuenta me fije en la hora de mi reloj, estaba parado, le doy unos golpes y arranca el segundero.

– ¿Sr. Me puede decir la hora? –le pregunte a uno que estaba en una de las mesas de la entrada.

– Las 11 en punto –respondió.

Era la hora exacta a la que yo había llegado a ese lugar.

Written by joepad

23 marzo 2010 at 12:07 am